Así no. Capítulo 1

Volviendo de las vacaciones nos vimos en una situación que me hizo pensar en abrir una nueva sección en el blog: cosas que me apunto para hacerlas bien cuando me toque a mí. Como el título es muy largo y además espero no encontrarme muchas veces con situaciones de este estilo, lo voy a dejar en un derecho al pataleo y si después hay más capítulos, pues bienvenidos sean.

La anécdota en cuestión es la siguiente: en el viaje de vuelta hicimos una parada en una estación de servicio cerca de Zaragoza, entre otras cosas para comer. El “restaurante” era el típico self service en el que vas llevando tu bandeja por una especie de raíles y cogiendo los platos ya preparados (salvo los calientes, que los sirve un empleado). Bien, pues nos disponemos a hacer el recorrido de autoabastecimiento, y ya en la primera sección (bebidas) nos topamos con una señora y su hijo de unos 8 años. El niño no para de dar saltos por doquier y de quitar y poner cosas de su bandeja, y su madre no hace más que reñirle y decirle que se esté quieto, pero avanzar no avanzan. Esperamos (por educación, pero bien podríamos haberles adelantado y ahorrarnos lo que vino después).

Ya provistos de cubiertos, pan y agua, llegamos a la zona de los platos fuertes. Allí estaba la madre de antes, que había dejado su bandeja (otra vez) en el medio y medio del poco espacio que había y estaba intentando debatir con su hijo qué es lo que iba a comer.

Tuve que empujar un poco para poder colocar nuestra bandeja y que quedase sitio para las de la gente que se empezaba a agolpar detrás de nosotros. La señora ni se inmuta y sigue a lo suyo:

-A ver, Pepito, entonces ¿quieres pollo o albóndigas? -el niño ni la mira y se pira corriendo. -Perdona, ¿van muchas albóndigas en la ración?

-Van bastantes. -Le dice la camarera, cuya cara de pocos amigos va en aumento.

-¿Y no me puedes poner las albóndigas con espaguetis?

-No, la guarnición es de patatas o menestra, los espaguetis son plato completo.

-Ah, claro… pero la menestra lleva guisantes, ¿verdad? Uf…

Yo también empiezo a mirarla con cara de pocos amigos: la menestra está ahí delante y cualquiera puede ver que tiene guisantes. La gente que espera detrás de mí empieza a resoplar… Papá zombi estaba mirando los postres con L, si no seguro que le habría dicho algo, porque tiene bastante menos paciencia que yo (y con razón, que yo a veces parezco tonta).

Total, que al final la tipa pidió lo que le salió a ella del higo porque el niño había desaparecido. Y por fin me tocó a mí y pude pedir los platos que me había pensado 200 veces mientras esperaba.

Ya servidos, decidimos que papá zombi fuera a coger mesa y a buscar una trona para L mientras yo pagaba en la caja. Cuando llego me encuentro que hay dos bandejas abandonadas al principio de la fila, y detrás un señor con dos periódicos y una chocolatina. Tras un rato de espera (a saber cuánto llevaban allí), el pobre hombre le dice a la cajera:

-¿No me puedes ir cobrando esto?

-No, lo siento -le contesta bastante compungida. -Tengo esta cuenta abierta y no puedo abrir otra…

De pronto aparece en escena otro señor, que llega con un plátano en la mano y con toda la pachorra del mundo, sin importarle un pimiento el señor de los periódicos, la embarazada (o sea, yo) y la gente que ya empezaba a acumularse detrás de mí (alguno ya no tenía espacio para posar su bandeja…).

-¿Cuánto es?

-Es que… están cogiendo un helado -contesta la cajera con cara de circunstancias, señalando un congelador situado a unos metros.

Me giro y veo al niño de antes sacando polos como un loco y a su madre riñéndole y volviéndolos a meter en el congelador. El que se deduce que es el padre de familia, en vez de dedicarnos un gesto de disculpa a los que estamos esperando, se limita a gritarles:

-A veeeeer, daos prisa, que estáis formando cola.

En fin.

————————-

*Mamá zombi, recuerda para el futuro: en lugares así, te coges a las niñas y te das una vuelta al ruedo para que vean lo que hay de comer y decidan lo que quieren antes de poneros en la cola. Después no vale cambiar de opinión ni estar pensándoselo, y si por lo que sea hay que pararse más de la cuenta, se deja pasar a los que vienen detrás; no es cuestión de prisas, es cuestión de educación y de respeto hacia los demás. Y por supuesto no se deja la bandeja sola guardando el turno, a la caja se va cuando uno ha terminado de servirse, y si se te olvidó algo te j**es.

Yo entiendo que los niños a veces lo complican todo y que de viaje están más inquietos y que es difícil que no hagan un poco el indio, sobre todo en un lugar nuevo y donde tienen que elegir ellos mismos lo que van a comer, cosa que no pasa a diario… Pero hombre, hay cosas que son de sentido común. ¿No os parece? ¿O soy yo demasiado tiquismiquis?

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12 comentarios en “Así no. Capítulo 1

  1. Los niños son tan majaderos como sus padres. Nadie nace de un adoquín. En lo que contás los adultos tampoco se comportaban de la mejor manera.
    Es bravo que el hijo de uno sea tan un reflejo de uno mismo…
    ¡Abrazo!

  2. Ufff… vaya una situación más incomoda!!! Pero creo que de estos casos hay en todos lados, porque a mi me paso más o menos lo mismo con una madre y su hija, y la verdad es que no se que te cabrea más si la actitud del niño o de los padres… En fin, que le vamos a hacer!!!! Un beso.

  3. Esa situación me pasa a mi muy a menudo en el trabajo (ya sabes en super) y creo q n se le puede dar a eleghir a un niño ciertas cosas es un niño tu su padre así que decides x el hasta q creas que esta preparado n ?! Me encanta tu bolg x cierto me esta ayudando a no ponerme nervus con muy pequeño alíen jejejeje aunque no nos veamos un besazo

  4. No eres tiquismiquis. Y mira que te lo dice una que sí que no lo es para nada, pero es que una cosa es una cosa y otra es la educación. La de los padres digo, por supuesto. Que es la que están dando a su hijo, que probablemente repetirá conducta con los suyos… Y así nos va multiplicado estas cosas… Besos

  5. Uf, me pone negrísima la gente tan poco empática, A mí me pasó algo similar con una madre en el buffet de Ikea y “cuántas albondigas vienen” y “no podrías…” SEÑORA MUÉVASE ¬¬ Definitivamente, así, no! :D

  6. Tienes todaa razón. Gente como esa la hay a porrones. Algo le tendriáis que haber dicho, aunque si que es cierto que en momentos como ese no te apetece nada discutir con gente como esa.
    Besos!

  7. Está claro que los niños, son los niños, pero… los padres, son los padres! tienen la responsabilidad de guiar a sus hijos, de dar ejemplo con el respeto y la educación, no pueden ser padres y comportarse como niños, obviando que alrededor hay más personas además que ellos!

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