La barriga que surgió… ¿del calor?

Cuando esperábamos a L me miraba todos los días al espejo, vigilando con lupa la evolución de la protuberancia que se estaba desarrollando en mi abdomen. Incluso me saqué con bastante asiduidad las consabidas fotos de perfil para luego hacer el montaje en time-lapse del crecimiento de mi barriga (no, todavía no lo he hecho).

Perfil embarazo

Estaba tan emocionada con este fenómeno de la naturaleza que es el embarazo que el bombo se fue abultando sin apenas darme cuenta. Pero eso sí: no faltaron los comentarios alentadores del tipo “qué grande estás”, “vaya barrigón”, “menuda niña que te va a salir” y etc. Yo me veía como una embarazada normal y corriente y no entendía tanto revuelo; y cuando en las últimas semanas fuimos al curso de preparación al parto y me mezclé entre las hermosas barrigas que lucían todas mis compañeras de fatigas, constaté que la gente ve a las embarazadas a través de una lente de aumento, sobre todo si son conocidas. Señores comentaristas y amargadores profesionales de embarazadas: háganselo mirar.

Esta vez no me he hecho ni la primera foto, ni de perfil ni de ninguna clase. Ha habido días en que he ido tan acelerada que ni siquiera me he acordado de que aquí dentro hay un bebé. Y un buen día, de repente… ¡plop! Barriga más que incipiente. Yo no sé si ha surgido tan rápido porque el hueco ya está dado de sí… pero el caso es que de la noche a la mañana ya no cabe duda de que estoy embarazada, y eso anima a todo el mundo a preguntar.

La primera fue la frutera, hace un par de semanas. Estoy pagando la compra cuando de pronto se inclina sobre el mostrador y me dice por lo bajini:

-Oye… ¿estás otra vez embarazada?

-Sí -le digo con una amplia sonrisa.

-¡Ah! -contesta como aliviada, echándose para atrás. -Es que el otro día ya lo pensé, pero no me atreví a decirte nada…

Y a partir de ahí parece que todo el mundo se da cuenta de repente: la portera, los vecinos, las cajeras del súper, las chicas de la carnicería… es muy gracioso. Incluso las educadoras de la escuela infantil, que saben de sobra que estoy embarazada. El otro día cuando voy a recoger a L, su “profe” me dice:

-¡Ahí va! ¿Pero qué te ha pasado este fin de semana? ¡Cómo crece esta niña!

Al principio me parecía simpático porque hasta yo misma me sorprendí el día en que no pude abrocharme el botón de los vaqueros y tuve que empezar a rescatar ropa premamá de los altillos. Pero… ¡ay! Tan de golpe y porrazo como apareció la barriga también hizo acto de presencia el cansancio, la creciente falta de agilidad, la incomodidad y el carácter irritable. Y aún encima, el verano (que hasta ahora había sido bastante clemente) ha llegado por fin con todo su esplendor, o sea: su calor pegajoso, sus mosquitos de los cojones y sus hordas de guiris borregueando por doquier. Y con él, noches de vueltas en la cama, aplatanamiento mortal, retención de líquidos, ganas de vegetar durante horas y mala leche en aumento. Yo es que soy más de frío, mantita e infusión, el clima mediterráneo lo llevo fatal. (Nota mental: el próximo churumbel lo encargamos para la primavera. ¡Qué falta de planificación!).

Y curiosamente, casi al mismo tiempo empezaron a llover los comentarios menos afortunados que me dejan entre confusa y malhumorada. Primero, mientras esperaba el bus tan ricamente debajo del toldo de un comercio (cómo me acordé de ti, Sra. Gafapasta…), aparece a mi lado una señora metomentodo que me dice:

-Pero oye, diles a ésos que te dejen sentarte -y me señala con el mentón a dos adolescentes que tontean en el banco que hay al lado de la parada.

-¿¿¿A pleno sol??? Huy no, muchas gracias, estoy muy bien aquí.

La señora también debía de estar muy bien a la sombrita porque no hizo amago de ir a reclamar un trozo de banco y en cambio se quedó a mi lado, amenizándome la espera con comentarios sobre el clima (no sobre preñeces ni partos, ¡menos mal!).

[modo malaleche on] ¿Tanta pinta de embarazada desvalida tengo que tienen que venir las marujas del barrio a decirme dónde me tengo que sentar? [modo malaleche off]

Creo que fue el mismo día cuando el chico del supermercado, que es majísimo y además me comentó semanas atrás que acababa de ser papá, se cruza conmigo en el pasillo de las galletas y me dice con una sonrisa de oreja a oreja:

-Qué, ¿cómo vamos? Ya no te queda nada, ¿no?

Mi cara de horror debió de ser para enmarcar, mientras le decía:

-Pero si aún estoy a la mitad…

Cada vez que llego a un sitio me ofrecen una silla para sentarme… menos donde realmente la necesito, que es en el autobús. Seguro que dentro de unas semanas lo agradeceré profundamente y me sentaré, pero ahora no me apetece, me da la sensación de que me ven como a una abuelita achacosa, y más cuando me preguntan: “¿Y no te cansas? ¿Y no se te hinchan los pies? ¿Y no tienes mucho calor?”.

[modo malaleche on] Oiga, rozando los 30 grados y con 80% de humedad, ¿hay alguien aquí que no tenga calor? POR FAVOOORRRRRR. [modo malaleche off]

L en la barriga

L tiene fotos en la barriga desde todos los ángulos posibles…

N, te prometo que me haré alguna antes de que salgas.

 

Queridos y añorados familiares y amigos: ahora que se acercan las vacaciones y el ansiado momento del reencuentro en la Galicia de mis amores, os adelanto que no, no tengo la barriga más grande que la otra vez. La tengo menos grande. Yo misma estoy bastante menos grande (todavía no he llegado a los 60 kg. y la otra vez a estas alturas ya andaba por los 65). Si tenéis dudas, podéis consultar la guía gráfica del crecimiento de la barriga de L aquí, al principio de esta entrada, y comparar.

Como crítica constructiva hacia los comentaristas amargadores: si queréis decirme algo al respecto de mi embarazo, en lugar de señalar (erróneamente) que mi barriga está más grande que la vez anterior, ¿por qué no me decís, por ejemplo, que mi culo está más pequeño? Eso sí es verdad, y además da buen rollo.

[modo malaleche off]

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12 comentarios en “La barriga que surgió… ¿del calor?

  1. Jajaja si la gente no comentara, algo raro pasaría! algunos lo traen de serie!
    No sé si es la luz o la postura o qué, pero la foto de las 30 semanas es alucinante!!! ampliala y enmarcala!!! :D

  2. De cuanto estas ya??
    A mi me ha pasado parecido hasta la semana 21 usaba mi ropa de siempre, y hasta la 24 nadie me decía nada…. A partir de ahí… La ecatombe!! Desde los que me dicen que estoy enorme, hasta los que me dicen que tengo poca tripa para estar de 30 semanas….
    Eso si, lo que dices, ni Blas te deja un sitio en el bus.., con lo generosa que he sido yo siempre en ese sentido

  3. La gente mete mucho la pata con los comentarios. Por eso ayer me alegré mucho cuando coincidimos en el bar de un amigo con una pareja habitual allí a la que no veíamos hace meses… Y ella me dijo “hay que ver, ya se te nota la barriga pero por lo demás estás estupenda, ni piernas hinchadas ni nada, y casi te veo más delgada de cuerpo”.

  4. Modo mala leche on permanente.
    Las barrigas son variables según el observador. A mi me han dicho que si estaba apunto de parir, el mismo día que me han preguntado si estaba de 4 meses.

    ¡Viva el frío!

    • Yo también tenía eso entendido, pero a mí no me ha ocurrido. Sí que puede ser que me haya sobresalido antes la tripilla (como a los 2 meses), pero lo que se dice barriga de embarazada me salió después, y la tengo más pequeña que cuando estaba de 24 semanas de L. Puede ser que me la noten más porque estoy bastante más delgada… pero tener tengo menos. Lo que pasa es que a la gente le da gusto decirte que estás gorda y que no te puedas enfadar porque es el embarazo… o algo así, si no no me lo explico ;)

  5. De verdad que es horrible… La gente no para de observar, que si la tienes baja, alta, redonda, picuda… Que si tienes cara de parto o “todavía sigues así” y todavía no he llegado a la fecha probable de parto… Puf! No puedo con los comentarios malintencionados…

  6. Yo no puedo con los comentarios, que si tienes la tripa alta, baja, gorda… Estás con cara de parto… O peor aún, estar todavía de 38, con un calor increíble y que te suelten, “todavía sigues asíiii”. Puf! De verdad que no puedo con los comentarios malintencionados…

  7. Mi madre ya me advirtió el otro día, “cuando te quedes embarazada prepárate con tu abuela y sus consejos”, y ella tiene un pase, pero esto de que todo el mundo los dé gratuitamente no sé cómo lo llevaré…
    Ánimos que estarás preciosa seguro :)

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